La atención mediática hizo que comenzaran a circular versiones contradictorias sobre las causas de lo sucedido. Algunas apuntaban a fallos de seguridad, otras responsabilizaban a los fotógrafos que seguían el vehículo y también aparecieron numerosas teorías que fueron ampliamente difundidas en diferentes medios y publicaciones.
Las autoridades francesas iniciaron una investigación para determinar exactamente qué había ocurrido. Años más tarde, en el Reino Unido también se realizó una revisión independiente de los hechos, analizando miles de documentos, declaraciones de testigos y pruebas periciales.
Las investigaciones examinaron aspectos como la velocidad del vehículo, el estado del conductor, las condiciones del túnel, el papel de los fotógrafos que seguían el automóvil.
Durante varios años se entrevistó a decenas de personas y se revisó una enorme cantidad de información con el objetivo de reconstruir minuto a minuto lo sucedido.
¿Qué concluyeron las investigaciones?
Las conclusiones oficiales señalaron que el accidente fue consecuencia de una combinación de factores, entre ellos la conducción a alta velocidad y otras circunstancias relacionadas con aquella noche.
También se determinó que no existían pruebas suficientes que respaldaran las principales teorías de conspiración que habían circulado durante años, una de las principales fue que la corona inglesa había sido la resposable.
