Deja de culpar al agua: esta es la verdadera razón por la que te despiertas a las 2 de la madrugada.

Pero si la carga mental se vuelve demasiado pesada —una tarea pendiente, una conversación desagradable, una lista interminable de cosas por hacer— estos pensamientos pueden despertarte casi sin previo aviso. Puede que no te sientas estresado, pero tu mente sigue analizando.

La postura al dormir: un detalle que lo cambia todo.

Aunque rara vez se tiene en cuenta, la postura influye enormemente en la calidad del sueño. Dormir boca arriba puede favorecer la redistribución de líquidos hacia el centro del cuerpo, lo que aumenta la actividad de los órganos durante la noche.